jueves, 22 de diciembre de 2016

La Unión de Oficiales recurrirá la última convocatoria del curso CACES

Unión de Oficiales (UO) ha venido advirtiendo a lo largo de la tramitación de la Ley de Personal de la Guardia Civil de distintos  problemas que generaría el modo con el que  se pretenden integrar las escalas de oficiales. 


Nos encontramos con uno de los primeros que provoca que la Asociación se vea obligada a llevar a los tribunales la reciente convocatoria del curso CACES (Resolución número 396/2016 de 16 de noviembre, de la Jefatura de Enseñanza, por la que se convoca el “LXXII Curso de capacitación para el ascenso a Comandante de la Escala Superior de Oficiales de la Guardia Civil”)


Podemos resumir que la ley de Personal  prevé dos tipos de integración. 

Una primera modalidad, forzosa, para los miembros de la actual Escala Superior de Oficiales que se integran sin necesidad de realizar ningún tipo de curso. Dentro de éstos a su vez nos podemos distinguir por un lado entre quienes se integrarán poseyendo los requisitos necesarios para el ascenso a Comandante o que ya ostentan ese empleo y superiores, y por otro los capitanes y tenientes que no tienen ese requisito.
La segunda modalidad es para los oficiales del resto de escalas de oficiales, voluntaria, debiendo superar un curso previamente en distintas modalidades. Podemos distinguir también por un lado entre quienes se integrarán estando en posesión del requisito para ascender a Comandante o que ya  ostentan ese empleo o superior, y por otro el resto de capitanes y tenientes que no reúnen ese requisito.
En ese contexto, en la nueva escala se integrarán capitanes que tendrán cumplido el requisito que será necesario a partir de julio de 2017 para ascender a Comandante y otros que no lo tendrán y habrán de someterse a un sistema mixto oposición evaluación. La Ley, y la interpretación que se hace de ella, vuelve a colocar a los oficiales (de distintas escalas) en situación de desigualdad, pero ahora lo hace dentro de la misma escala, y lo que es más grave, dentro de la nueva Escala mediante la que se pretendía acabar con las diferencias 

Para integrar a estos oficiales se ha elegido un  criterio de proporcionalidad relativa en función a la escala de procedencia. De este modo el que en su escala de procedencia está arriba, en la nueva escala también ocupara un puesto arriba.  El que está abajo en su escala de procedencia también ocupará un puesto abajo en la nueva Escala de Oficiales.
¿Y cuál es el criterio para que esos capitanes puedan integrarse con o sin CACES o equivalente?
Para los procedentes de la Escala de Oficiales y Facultativa Superior (porque en la Técnica no hay capitanes) se ha establecido el criterio de antigüedad. Recibirán la formación CACES (o CACEO como se denominará a partir de julio de 2017) todos aquellos capitanes que el 1 de septiembre de 2016 tuviesen 5 años como capitanes.
De ese modo, por un lado se utiliza un criterio de proporcionalidad para integrar por empleos, pero se utiliza uno de antigüedad, sin tener en cuenta la conformación del nuevo escalafón que provoca el criterio de proporcionalidad, para ofrecerles la formación que deben tener en la nueva Escala. La mezcla incoherente de esos dos criterios provoca disfunciones y desigualdades que motivan que la Unión de Oficiales deba actuar ante la falta de propuesta de soluciones por parte de la Dirección General.
La aplicación de los dos criterios inconexos  provoca que una vez integrados los oficiales, en concreto los capitanes, encontramos con que los capitanes que se quedan atrás en el escalafón de la nueva Escala son dotados de mayor formación que los que ocupan delante en el nuevo escalafón y que quienes se quedan detrás ya tienen realizado el CACES y estarán exentos de examen para ascender a Comandante mientras que los que han quedado escalafonados delante tendrán que superar el examen oposición y evaluación para ascender a Comandante.
Según la simulación realizada por la Unión de Oficiales (UO), el Capitán más moderno que tiene la posibilidad de integrarse estando en posesión de CACES (CACEO ó equivalente) ocupará el puesto de escalafón 1326 (1 de julio de 2017). Este puesto corresponde a un Capitán procedente de la Escala Facultativa Superior.
Delante de ese Capitán, quedarán escalafonados en la nueva Escala de Oficiales (aún teniendo en cuenta la reciente convocatoria de CACES para los capitanes ESO)  63 Capitanes ESO que no tendrán CACES, y 149 Capitanes EO que tampoco tendrán integración + CACES.
Entre los 63 Capitanes ESO que no tendrán CACES, además, quedarían intercalados 32 Capitanes EFS  que sí tendrán habilitación CACES (CACEO)  y 52 Capitanes EO que de integrarse también tendrían curso de integración + CACES (CACEO), si bien en el caso de oficiales EO la incidencia sobre los afectados sería mucho menor por el número de renuncias a la integración.

En el presente gráfico se pretende ilustrar cómo en el nuevo escalafón quedarían integrados capitanes con CACES y sin él, quedando en zonas más bajas del escalafón capitanes a quienes se les ofrece mayor formación que a otros que quedarán delante, y no solo eso, sino que como se ha dicho, al integrarse poseyendo CACES o equivalente, no tendrán que superar examen para ascender a Comandante.  Para este cálculo se ha tenido en cuenta a los capitanes convocados en el último Curso CACES.  Como se aprecia, el número de convocados es insuficiente pues habrían de haberse convocado Capitanes hasta llegar al puesto de escalafón 1326, (63 Capitanes ESO más) para que, a partir de ese número 1.326 todos tuviesen CACES y se integrasen en igualdad de condiciones.

Nos encontramos con que dentro de un mismo escalafón, cuya integración perseguía homogeneizar la formación de sus integrantes y la igualdad de oportunidades, objetivo que obliga a cursar los  CURSOS DE COMPLEMENTOS DE FORMACIÓN, se vuelve a provocar una gran diferencia, otorgando mayor formación a los que en el nuevo escalafón  serán más modernos que a los antiguos, con el agravante de que oficiales que quedan delante en el escalafón tendrán que superar examen para ascender a Comandante y otros oficiales que  quedan escalafonados detrás, y por tanto serán más modernos, quedan exentos de realizar ese examen.  Algo difícil de entender y de asumir.

La Unión de Oficiales debe actuar contra esta situación para que todos los que formen parte de la nueva Escala, cuyo fin es homogeneizar la formación de los oficiales, tengan las mismas posibilidades profesionales en el futuro y estén en igualdad de condiciones.  Por ese motivo es necesario actuar para que a partir de una posición concreta del futuro Escalafón, en este caso el puesto 1326 (que ha correspondido al último Capitán de la Escala Facultativa Superior con cinco años de antigüedad),  todos los que se integren, con independencia de la Escala a la que pertenezcan, recibir la formación necesaria para que queden integrados en igualdad de condiciones y oportunidades.  De otro modo la pretendida equiparación de la formación y de oportunidades profesionales es un fraude.

La primera medida que esta Asociación se propone materializar es la de recurrir la reciente convocatoria CACES por ser insuficiente, debiendo ampliarse su número de convocados (63 Capitanes ESO  más), como se ha expuesto hasta el anterior a la posición de referencia 1326, además de tratarse de una resolución que no ha sido informada por el Consejo de la Guardia Civil pese a su importancia, en virtud de lo establecido en la Ley Orgánica 11/2007, artículo 54.1.g).

La segunda medida estará encaminada a conseguir que los 149 capitanes EO (hayan renunciado o no) a quienes, como a los capitanes ESO les corresponda una posición en el escalafón general anterior a 1326, se les dé la posibilidad de  realizar el curso de integración en su modalidad integración  + habilitación CACES.  Inicialmente se han cursado instancias por algunos de los capitanes afectados cuya resolución desestimatoria por parte del nuevo Director General D. José Manuel Holgado Merino  será llevada a los tribunales, eso sin perjuicio de plantear la problemática ante los órganos del Ministerio que corresponda así como  en el ámbito político pertinente,  a efectos de modificar la Ley si fuese necesario.

Si se pretende la cohesión de los oficiales en una nueva escala, no puede hacerse a costa de ninguno de los colectivos que se integran, resultando incoherente y contrario al propio espíritu de la norma que dentro de un mismo escalafón se den mayores facilidades a unos capitanes que a otros.

Esta problemática, como hemos anticipado,  viene provocada por los criterios de proporcionalidad y antigüedad aplicados y por la interpretación restrictiva que por parte de la Dirección General  se está haciendo de las disposiciones transitorias de la Ley de Personal.  

Irán emergiendo otros problemas como los potenciales adelantos de puestos de escalafón como consecuencia de los aplazamientos, que pueden dar lugar al ascenso mientras se permanece en la escala de origen con posterioridad al 2 de julio, entre tanto se realiza el curso y se materializa la efectiva integración, frente a aquel que aún siendo más antiguo no solicitó aplazamiento.

Debemos destacar, también, como problema de máxima gravedad, que puede afectar a multitud de personal el que se derivará de la modificación de la antigüedad.  Esta problemática  surge al copiar (no lo que era bueno) del sistema de integración de las Fuerzas Armadas.  La integración de distintos oficiales en un mismo escalafón hace que coincida personal, de igual empleo, pero distinta antigüedad.  El criterio aplicado de proporcionalidad en relación a la posición que se ocupaba en la escala de procedencia implica que oficiales modernos de una escala queden delante de otros más antiguos de otra. Esta nueva ordenación obliga a actualizar sus antigüedades. Como quiera que la antigüedad es un derecho adquirido, ninguno de los oficiales que se integran puede perder antigüedad. Por ese motivo, las antigüedades se irán modificando al alza a partir de aquella que tenga el que quede situado al final del escalafón de cada empleo.  Así, habrá oficiales que puedan ganar en torno a dos años de antigüedad (ficticia) respecto a la que en realidad poseen.   Esto no tiene ningún efecto práctico dentro de esa misma escala, pues obedece a la nueva reordenación, y hace que el que queda delante sea más antiguo que el que queda al final.     Sin embargo sí puede perjudicar a los oficiales que permanezcan en la Escala de Oficiales de la Ley 42/1999.  Desoyeron, los redactores de la Ley, el aviso de la Unión de Oficiales.   Mientras que en las FAS la alteración de la antigüedad no provoca problemas porque cada escala tiene puestos de trabajo distintos y no concurren en los mismos destinos, por el contrario los oficiales de la nueva Escala de Oficiales y los de la Escala de Oficiales de la Ley 42/1999 SÍ concurren en los mismos puestos de trabajo (así lo garantiza la vigente Ley de Personal).   En aquellos puestos de trabajo que se asignan por criterios de antigüedad o concurso de méritos donde la antigüedad tiene cierto valor, el incremento de antigüedad de reordenación de la nueva Escala perjudicará a los oficiales de la Escala de Oficiales de la Ley 42/1999 que ven como la antigüedad de la que son poseedores pierde valor respecto a los de la nueva Escala de Oficiales. Simplemente son perjudicados por quedar en la Escala de Oficiales en la que estaban (esta problemática no afecta a los oficiales que permanezcan en las escalas facultativas de la Ley 42/1999 que ocupan destinos específicos).

Por último, en el ánimo de destacar los graves problemas de la Ley de Personal y la integración de las escalas de oficiales, no podemos olvidar la pérdida de expectativas profesionales que va a provocar el proceso de integración a corto plazo para los miembros de la nueva Escala de Oficiales (de la que formarán parte de modo forzoso los miembros de la actual ESO) así como la que a medio plazo se producirá en la Escala de Oficiales de la Ley 42/1999 que verá reducido el número de empleos superiores respecto de los que tiene actualmente, pues hoy existen 102 empleos por encima del de Capitán, pero que tras el inicial incremento a 180 y posterior reducción del 50 % por aplicación de la Ley quedarán en 90,  es decir, 12 empleos menos que en la actualidad, con lo que habrá oficiales con menos expectativa de la que tienen hoy, situaciones de la nueva Escala y escalas declaradas a extinguir que es imprescindible abordar de manera inmediata en el próximo Real Decreto de plantillas. 

En todo caso, la Unión de Oficiales (UO) está abierta al diálogo con los órganos de la Dirección General y del Ministerio del Interior para la búsqueda de soluciones razonables a todos estos problemas en el convencimiento de que siempre es posible encontrar soluciones satisfactorias.

http://www.unionoficiales.org/index.php?mod=noticias&noticia=2683

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