jueves, 30 de marzo de 2017

Los suicidios en la Guardia Civil son un asunto de salud pública

Los miembros del cuerpo critican que desde junio los agentes no cuentan con ningún psicólogo en Cantabria | Consideran que la causa tiene que ver con las condiciones laborales y la falta de democracia

"Los suicidios en la Guardia Civil son un problema público"




Hace poco más de un mes, un agente de la Guardia Civil destinado en Laredo se quitó la vida. Esa misma semana, hicieron lo mismo otros dos compañeros en distintos lugares de España. “Los suicidios en el cuerpo son un asunto de salud pública”, ha apuntado en Santander Juan Fernández, responsable de comunicación a nivel nacional de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que puso sobre la mesa datos para apoyar esa afirmación. El más importante, que en los últimos 35 años hasta 500 profesionales han muerto por esta causa, una tasa mucho mayor que la media entre la población civil.

En su opinión, la causa tiene mucho que ver con las circunstancias especiales que se viven en la Guardia Civil, una institución militarizada y “fuertemente jerarquizada” en la que su funcionamiento y los cauces de comunicación no están acordes al siglo XXI. Sólo un ejemplo: aún no está permitido su sindicación. “Ha llegado la hora de que aquí también llegue la democracia, como llegó a España hace mucho tiempo”, explicó Fernández. La AUGC considera que en estos momentos los agentes no pueden ejercer plenamente sus derechos como ciudadanos ni mejorar sus condiciones laborales por la existencia de una fuerte cadena de mando y el “calor jerárquico” que aguantan. Para el psicólogo Daniel López, estos factores, unido a problemas como la falta de conciliación o el desconocimiento con tiempo suficiente de sus turnos de trabajo, les hace tener la sensación de “falta de control sobre su vida y les puede llevar a la depresión”.

López lleva cinco años estudiando la problemática de los suicidios en la Guardia Civil y rechaza la explicación oficial. Según el Ministerio del Interior, las muertes voluntarias se deben a problemas personales y a la posesión de un arma de fuego. “Esta teoría se desmonta fácilmente, porque los compañeros de la Policía Nacional también utilizan pistola y las tasas de suicidio son inferiores”, afirmó el experto. En estos momentos, es el agente el que decide qué hace con su arma -el 90% la utiliza en el suicidio- cuando termina el turno. Puede dejarla en la taquilla o en la mesilla de noche. Por eso entre las medidas que proponen para luchar contra este problema se encuentra crear armerías en los cuarteles para depositar la pistola. Hay otras mucho más sencillas, como crear unos cauces de diálogo con los responsables del cuerpo que ahora son inexistentes o abrir la puerta a psicólogos externos.
Para Alberto Alegría, portavoz de la AUGC en Cantabria, esto es fundamental: “La persona que ejercía esta función en la región lo primero que te decía es que te pusieras firme y te recordaba su cargo. Salías de allí peor que entrabas”. Ahora, nadie ocupa este puesto y los que solicitan un psicólogo tienen que trasladarse a Bilbao. El "hermetismo" que denuncia la asociación hace imposible conocer con certeza los datos de suicios en Cantabria.
Aunque no se dispone de datos de Cantabria (en España se han producido 52 suicidios en cinco años), Alegría ha dicho que "no hace mucho" se suicidó un guardia civil en la región, así como que conoce "más casos", frente a los que la institución hace "como aquí no pasa nada; no visibiliza el problema pero sí existe", ha subrayado.

http://www.eldiariomontanes.es/cantabria/201703/29/guardia-civil-tiene-psicologo-20170329130817.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

COMENTARIOS

LO MAS VISTO

Categorias