viernes, 5 de mayo de 2017

Así trabajan Los Lobos de la Guardia Civil

Son Los Lobos de la Guardia Civil porque siempre trabajan en 'manada' y es que para montar un control en cuestión de minutos, en plena autopista y sin poner en peligro su seguridad y la del resto de conductores se necesita un duro entrenamiento y material especial. Este es sólo uno de los cometidos de una de las unidades especiales más activas y polivalentes de la Guardia Civil.


Noelia López

Auto Bild investiga a Los Lobos de la Guardia Civil, una unidad de seguridad ciudadana que, entre otros muchos cometidos, es la encargada de montar dispositivos en vía pública de especial dificultad (lo que popularmente llamamos controles).
"El nombre de Lobos lo decidió Comandancia, quizá porque siempre nos movemos en manada". La broma (que no lo es tanto) la firma el Sargento Rivero, uno de los más de 40 integrantes de Los Lobos de Madrid.

El ha sido el encargado, junto con el Teniente Moncholi, de ponernos al día de quienes son, cómo trabajan y, sobre todo, qué hacen por los conductores los miembros de Los Lobos.

¿Quiénes son Los Lobos de la Guardia Civil?

Los Lobos son una unidad de seguridad ciudadana que presta a apoyo al resto de unidades de la Guardia Civil.
Se definen como un equipo de trabajo "versátil, polivalente, fléxible y de fácil acceso para otras unidades", por eso dicen que el suyo es el servicio "más demandando" del Cuerpo.
La unidad de Madrid se formó en mayo de 2007, integrada en el Sistema de Alertas de la Guardia Civil.
Como tal realizan trabajos de intervención en caso de accidentes, control de masas y orden público, registros domiciliarios en apoyo a unidades de investigación, labores de seguridad ciudada y son los encargadados de los dispositivos de control en vías públicas; esto es, de los controles de carretera especiales.

Controles preventivos y controles reactivos

Seguro que en alguna ocasión te has encontrado el tráfico retenido porque unos kilómetros más adelante la autopista pasa de tres a un único carril. El motivo del estrechamiento no es otro que un control, pero no un control cualquiera (leáse de alcoholemia o documentación, ni siquiera uno de los nuevos controles dinámicos), sino de algo mucho más serio.
"Nosotros nos encargamos de aquellos dispositivos que conllevan mayor dificultad en el montaje, tanto por las características de la vía como por el material y adiestramiento necesitario", explica el Teniente Moncholi.
De hecho, son los únicos autorizados para hacer cortes y controles en autovía y autopista. Y aunque trabajan en colaboración con el destacamento de Tráfico de la Guardia Civil, son una unidad independiente (es decir, los agentes de Tráfico que ves manejando o haciendo un control de alcoholemia no son Lobos).
Con las explicaciones del Sargento Rivero hemos aprendido que existen dos tipos de controles en carretera:
preventivos: los que se realizan en busca de drogas o para tratar de reducir la delincuencia en una determinada zona.
reactivos: los que se activan con carácter urgente ante un robo, una huida o un atentado, por ejemplo.

Y que todo control se monta respetando siempre cinco escalones:
1. Vigilancia.
Antes de llegar al control propiamente dicho, los agentes permanecen atentos a que nadie se baje de los coches que forman la cola de retención, a que no traten de deshacerse de ningún material (sobre todo si lo que buscan es droga) o que no intenten escapar por alguna vía alternativa. 
Para ello colocan un patrulla fuera de la vía, normalmente en el arcen.
2. Selección.
En este punto uno de los Lobos decide da el alto a los coches que cumplen los requisitos que buscan y habla con el conductor. En este vídeo tienes el punto de selección de un control real de Los Lobos:
Si en este punto el agente percibe que el conductor presenta síntomas de estar bajo los efectos del alcohol puede solicitar una prueba de alcoholemia, aunque para ello requerirá la presencia de los agentes de Tráfico.
4. Bloqueo.
Esta fase sólpo se activa si el coche al que dan el alto trata de huir. 
En caso de necesidad, Los Lobos cuenta con un sistema de bloqueo (comunmente conocido como línea de pinchos) para impedir que el vehículo que se da a la fuga llegue lejos.
5. Persecución. 
En caso de fuga, el agente situado en el punto de selección informa al resto de los datos del coche que trata de huir. Entonces el último vehículo del control, ubicado a unos 500 metros inicia la persecución.

Así monta un control el equipo de Los Lobos

El modo en que Los Lobos montan un dispositivo de seguridad ciudadana viene estrictamente recogido en un manual y una circular (la 1/2015) de la Guardia Civil.
Ambos documentos establecen diferentes formas de trabajar en función del tipo de vía que se mide por la velocidad máxima permitida: más o menos de 50 km/h.
"En el montaje siempre prima la seguridad, tanto la nuestra como la de los conductores", recalca el Teniente Moncholi.
Las claves del montaje se pueden resumir en:
tiempo: menos de cinco minutos
espacio: varía, pero lo normal es que ronde los dos-tres kilómetros desde que se inicia la cola de retención hasta el punto de control. La distancia entre la primera señal y el control suele ser de 500 metros.
Agentes necesarios: mínimo ocho Lobos y cuatro agentes de Tráfico.
Un control en un vía de más de 50 km/h, esto es, en autovía requiere la participación de, al menos, cuatro vehículos de la unidad de Los Lobos (siempre utilizan Nissan Pathfinder) y dos de Tráfico. 
De ahí lo de que siempre se mueven en manada...
El modus operandi es el siguiente:
- los agentes de Tráfico son los encargados de iniciar la cola de retención. Para ello, los dos coches patrulla comienzan a reducir la velocidad de los vehículos en circulación activando las señales acústicas y luminosas.
- por delante de ellos, dos Pathfinder de Los Lobos vigilan que ningún coche rebase la cola de retención que han iniciado los compañeros de Tráfico.
el control propiamente dicho se encuentra a unos dos kilómetros (aproximadamente). Cuando los dos Pathfinder en movimiento llegan al punto de control se colocan junto al resto de tal manera que los coches se vean obligado a hacer un zig zag para rebasarlos.
Esto es: un patrulla a la izquierda, dos a la derecha (con el suficiente espacio entre ellos para detener a los vehículos en el punto de selección), otro a la izquierda (que será donde se encuentre el agente con el sistema de bloqueo) y a unos 500 metros otro patrulla preparado para iniciar la persecución si fuera necesario.
Hasta llegar al punto de selección, los agentes van estrechando la vía con conos, setas luminosas y señales que colocan en el siguiente orden:
- Prohibido circular a más de 100 km/h (contando que es una vía de 120 km/h)
- Prohibido circular a más de 80 km/h
- Prohibido adelantar
- Prohibido circular a más de 60 km/h
- Estrechamiento de la calzada (desde este punto toda la circulación se limita al carril derecho)
- Prohibido circular a más de 40 km/h
- ¡Alto! Control de la Guardia Civil
En vías de menos de 50 km/h, especialmente en zonas urbanas, los controles de Los Lobos son mucho más sencillos. De hecho, se pueden montar con sólo dos agentes de Los Lobos y sin apoyo de Tráfico.
El Sargento Rivero explica que suelen aprovechar las rotondas, aunque el método más común es lo que llaman cerramiento de población. Colocan un patrulla en cada salida de la localidad en cuestión, de manera que controlan todos los vehículos que entran y salen. "Es una medida fue efectiva para reducir la delincuencia localizada", explica.

¿Qué pasa si te saltas un control de Los Lobos?

Visto el despliegue saltarse un control de carretera de los que montan Los Lobos es bastante complicado pero aún así, hay quien lo intenta.
Tratar de esquivar un control puede llevarte ante el juez acusado de desobediencia grave y una multa de 200 euros y cuatro puntos del permiso.

VIDEOS EN EL ENLACE:-

http://www.autobild.es/reportajes/asi-trabajan-los-lobos-guardia-civil-318319

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