lunes, 14 de agosto de 2017

La Policía blinda la jubilación del comisario condenado

Aprueba su salida sin expulsarlo justo antes de que la Audiencia denegase el indulto

El inspector José María Ballesteros (izda.) y el comisario Enrique...

La Policía ha conseguido blindar la pensión del que fuera jefe superior de este Cuerpo en el País Vasco Enrique Pamies, condenado por el caso del chivatazo policial a ETA del bar Faisán.
Según informaron a EL MUNDO fuentes cercanas al proceso, Pamies logró blindar su situación económica justo en vísperas de que el Gobierno notificara a la Audiencia Nacional la denegación del indulto solicitada por los dos condenados, tanto por Enrique Pamies como por José María Ballesteros.
Los condenados solicitaron el indulto y, a la vez, pidieron al tribunal que les condenó que se suspendiera la ejecución de la sentencia mientras se resolvía su petición. Y así lo acordó la Audiencia Nacional. Ahora la Sala, tras recibir la negativa del Gobierno, debía ejecutarla.
Pero ya sólo hubiera afectado a uno de los condenados, el comisario Enrique Pamies, que es el único que permanecía en activo en la Policía, destinado en la Jefatura de Zaragoza. El otro condenado abandonó el Cuerpo blindando su jubilación, sin llegar a ser expulsado.
Porque la ejecución de la sentencia suponía la expulsión de la Policía Nacional para ambos funcionarios. Pero una vez que han accedido a su jubilación, ya no hay sentencia que ejecutar, según explican a este periódico especialistas en la aplicación de condenas entre funcionarios policiales.
El comisario y el inspector guardaron silencio cuando, tras la reapertura del caso, el juez De la Mata les preguntó por el autor intelectual del chivatazo.
Pamies se había negado en redondo a jubilarse antes de que el Consejo de Ministros adoptara una decisión sobre su solicitud de indulto. El Gobierno notificó finalmente su decisión negativa el pasado mes de junio. Tardó más de tres años en decidirse.
Los dos mandos policiales se sentaron en el banquillo después de que a última hora se limpiara un vídeo del día de los hechos en el que se veía entrar en el bar a la hora en que se produjo el chivatazo al inspector Ballesteros, justo en el momento en que se acreditó que se produjo el chivatazo. En octubre de 2013, la Audiencia Nacional condenó por estos hechos a los dos policías.
En julio de 2014, la sentencia fue confirmada por el Tribunal Supremo. Ambos fueron condenados a un año y medio de prisión y cuatro de inhabilitación para ejercer cargo público. Solicitaron ese mismo mes el indulto y la Audiencia suspendió la ejecución de la sentencia. Ahora, casi tres años después, ha dicho no al indulto para estos funcionarios. El chivatazo se perpetró durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero en el Gobierno y cuando al frente del Ministerio del Interior se encontraba Alfredo Pérez Rubalcaba.
El mismo día en que se produjo la delación, José Luis Rodríguez Zapatero recibió en su despacho de La Moncloa al entonces líder del PNV Josu Jon Imaz, que le trasladó su apoyo al proceso de negociaciones y diálogo que tenía abierto con los dirigentes de ETA.
El proceso se llevó a término tras atravesar un tortuoso recorrido judicial, lleno de obstáculos. Un camino que inició el magistrado Fernando Grande-Marlaska, quien tenía la firme intención de sacar el asunto adelante. Estaba en el juzgado de forma interina, ante la ausencia de Baltasar Garzón, quien regresó precipitadamente a la Audiencia para hacerse cargo de este sumario que, desde ese momento, quedó claramente ralentizado.
El sumario llegó a Pablo Ruz tras la salida abrupta de Garzón del juzgado. Y fue Ruz quien, y tras sortear la última maniobra judicial, elevó a juicio la causa y logró las dos condenas con el aval del representante del Ministerio Público.

http://www.elmundo.es/espana/2017/08/14/59909f3846163fe6518b45a6.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

COMENTARIOS

LO MAS VISTO

Categorias