domingo, 22 de octubre de 2017

Todo preparado para sustituir a los Mossos

El mando lo asumirá la Secretaría de Estado de Seguridad, que destituirá al mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero

El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, el pasado 16 de octubre...



Todo preparado. El Gobierno, si el Senado da el visto bueno, dejará en manos del Ministerio del Interior el control de la seguridad en CataluñaComo ya adelantó EL MUNDO, será su secretaría de Estado de Seguridad -pilotada por José Antonio Nieto- la que tomará las riendas del funcionamiento de los Mossos. Cesarán inmediatamente los responsables políticos de este cuerpo, con el consejero Forn a la cabeza. Y por extensión, el aún mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, un hombre que está bajo la lupa judicial acusado de una posible sedición. De hecho, la Audiencia Nacional ya le ha aplicado medidas cautelares como la retirada de pasaporte y la comparecencia quincenal ante la Justicia. Y aún tiene pendiente volver a declarar.
La Fiscalía llegó a pedir prisión para él. Porque -y es una de las claves para que el Gobierno haya dado el paso que aprobó ayer- los responsables de la seguridad del Estado consideran que los Mossos (sus máximos responsables) han mostrado gran connivencia con los independentistas y se han convertido en otro de los brazos políticos del Gobierno de Puigdemont. Uno de los objetivos prioritarios de Interior será despolitizar este cuerpo autonómico.
Interior, según fuentes de este Departamento, tratará de actuar con cirugía fina e ir relevando a los cargos policiales que se han significado claramente por la independencia. Si bien, todo el cuerpo está bajo sospecha por su actuación en el 1-O. El Gobierno es consciente de que accede a un «campo minado», como se define al previsible desembarco de Interior en los Mossos.
El Departamento de Zoido tiene ya seleccionado a varios cargos «recuperables» de los Mossos, consuensuados con mandos de la Policía y la Guardia Civil. Pero Interior no quiere enseñar aún las cartas. Sí parece claro que en este nuevo escenario, los altos mandos de estos cuerpos que han jugado un papel relevante en las últimas semanas tendrán también una responsabilidad destacada en la coordinación con los Mossos.

Despliegue de Policía Nacional y Guardia Civil

Desde Interior se contempla la posibilidad de que el «campo minado» sea demasiado extenso y, por ello, mantiene aún el fuerte despliegue de policías y guardias civiles que están asentados en Cataluña desde hace más de un mes. Porque no se descarta, «en el caso de que sea necesario», sustituir a los Mossos por policías y guardias.
Actualmente la plantilla de Mossos asciende a 17.000 agentes. La Guardia Civil y la Policía tienen asentados de forma permanente en Cataluña algo más de 6.000 miembros. Pero, además, desde hace un mes, Interior ha desplazado a esta comunidad autónoma a un contingente de policías y guardias civiles que supera los 5.000 agentes. Con estos efectivos, según fuentes de Interior, se podría sustituir de un plumazo a todos los efectivos de los Mossos encargados fundamentalmente de la seguridad ciudadana, la gran preocupación del Gobierno.
En el acuerdo aprobado ayer en el Consejo de Ministros, se explicita que los Mossos que incumplan las instrucciones que procedan del nuevo organigrama podrán ser sancionados: «Se podrá proceder a su exigencia de acuerdo con lo dispuesto en la normativa estatal y autonómica especial que resulte de su aplicación, sin perjuicio de las responsabilidades patrimoniales, contables, penales o de otro orden que pudieran dar lugar».

http://www.elmundo.es/espana/2017/10/22/59eba84e46163f30248b4576.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

COMENTARIOS

LO MAS VISTO

Categorias