domingo, 19 de noviembre de 2017

El fenómeno Jusapol y su red de WhatsApp que ha llenado Madrid de policías

El origen de este movimiento hay que situarlo en el mes de febrero en la sala del café de la comisaría provincial de Palencia.


Miles de policías y guardias civiles en su marcha por el centro de Madrid.


Miles de policías y guardias civiles han llenado este sábado la Puerta del Sol de Madrid para exigir la equiparación de sus sueldos con los de los Cuerpos autonómicos. Se trata de la concentración de fuerzas de seguridad más multitudinaria que se recuerda. Detrás de esta movilización se encuentra una plataforma llamada Jusapol, nacida hace menos de un año en Palencia y que dice actuar ajena a los sindicatos y partidos políticos. Algo así como un 15-M policial que, con un discurso directo -que se puede resumir en 600 euros más al mes- está logrando llegar a todas las comisarías y cuarteles de España sin haber recurrido a los medios de comunicación tradicionales.
El primer aviso de su capacidad de convocatoria tuvo lugar el pasado 6 de octubre en Madrid cuando miles de agentes lograron cortar la calle Génova de Madrid donde protestaron ante la sede del Partido Popular. La llamada a manifestarse apenas pasó desapercibida fuera de los ambientes policiales, pero miles de funcionarios se desplazaron a la capital donde se hicieron notar. En la mente de la opinión pública estaba todavía muy reciente lo sucedido el 1-O en Cataluña, que ha provocado una ola de apoyo ciudadano a las fuerzas de seguridad en muchos puntos de España.  
No es habitual que los colectivos policiales se concentren ante sedes de partidos, sino ante instituciones oficiales para reclamar sus derechos. Jusapol niega actuar al servicio de ninguna sigla, pero el lugar elegido para su primer acto no ha borrado aún las dudas en el colectivo acerca de su motivación política. “No nos arrepentimos de aquello, nos citamos ante la sede del PP porque entonces era el único partido que no nos recibía”, simplifican desde la plataforma.

Donaciones y huchas en comisarías

Su método, según explican a EL ESPAÑOL los responsables de Jusapol, son los móviles y WhatsApp. Natan Espinosa Pérez, con 14 años de experiencia en la Policía, es el presidente de la plataforma y dice que cuentan con 300 grupos de esta red de mensajería repartidos por dependencias policiales de todo el territorio nacional. Los administradores de esos grupos están en un chat con él, que es quien difunde las consignas y las decisiones que va tomando una junta directiva formada por 14 personas. Apenas pasan unos minutos entre que Natan cuelga algo en ese grupo desde Palencia y los administradores lo difunden rápidamente por todas las comisarías y cuarteles.
“El único requisito para estar en un grupo de Jusapol es no hacer nada que vaya contra la Ley. Si alguien insulta o va más allá de la libertad de expresión, se le expulsa”, detalla Natan Espinosa. Otras fuentes policiales explican a este periódico que también se excluye a quienes critican a Jusapol, pero desde la plataforma lo niegan. Este viernes circulaba por esos grupos el listado de autobuses que iban a llevar a Madrid: Tarragona (1), Asturias (6), Móstoles (2), Ciudad Real (4)… así hasta cerca de 60 y decenas de coches.
Sobre los métodos de financiación aseguran que es autogestión con huchas en comisarías y cada agente hace donaciones voluntarias para desplazamientos o cartelería. Natan Espinosa dice que ser de Jusapol no cuesta dinero ni se piden cuotas. “Pedimos aportaciones voluntarias para cosas concretas. Para presentar la Iniciativa Legislativa Popular (IPL) hubo que imprimir las plantillas para las firmas. Imprimir 13.000 folios costaba dinero y pedimos una ayuda”, explica. Dice que sólo se aceptan donaciones a título individual y que no recibirían la aportación de ningún partido.       

Nació en la sala del café

El origen de este movimiento hay que situarlo en el mes de febrero en la sala del café de la comisaría provincial de Palencia -con una plantilla de apenas unas decenas de agentes- y en una de tantas conversaciones sobre la diferencia salarial entre los cuerpos estatales y los autonómicos.
De ahí surgió crear un grupo de WhastApp entre diez agentes de Palencia y cuatro de Alicante conocidos de Natan Espinosa. Pidieron firmas en Internet a favor de la equiparación y al poco tiempo recabaron 12.000. También una cuenta de Twitter que ya va por más de 16.000 seguidores y que entre sus mensajes retuitea comentarios de todo aquel que hable de Jusapol; desde Albert Rivera al escritor Arturo Pérez Reverte o el colaborador de televisión Kiko Matamoros. En el plano político y tras un vistazo a su timeline, se imponen los retuits a dirigentes de Ciudadanos.
La primera iniciativa pública fue en Palencia el 15 de septiembre y Jusapol invitó a todos los partidos políticos, pero sólo asistió un diputado de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, y otro de Podemos, Juan Antonio Delgado Ramos, exportavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC).  Ambos han estado este sábado en la Puerta del Sol. “El éxito es que agrupan a la Policía Nacional y a la Guardia Civil y que reclaman algo muy concreto”, comenta Gutiérrez en declaraciones a este periódico. Delgado Ramos ahonda en su independencia de los partidos y dice que “es una iniciativa de policías exclusivamente para la equiparación salarial”.
La invitación de Unidos Podemos recogida en la web de Congreso.
La invitación de Unidos Podemos recogida en la web de Congreso.
Unidos Podemos invitó a Natan Espinosa a comparecer en la comisión de Interior del Congreso, algo que despertó de nuevo las dudas en algunos sectores del Cuerpo. “Si nos invitan al Congreso ¿cómo no vamos a ir?”, tercia Espinosa, quien asegura que con Podemos no se han reunido todavía mientras que sí lo han hecho con el PSOE, con Ciudadanos y lo harán la semana que viene con el PP.
Su promesa es no convertirse en un sindicato policial a los que acusa de no haber hecho lo suficiente. Eso a pesar de que Espinosa fue representante sindical del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en la comisaría de Alcoy donde estuvo destinado y de otro sindicato minoritario en Palencia. Pero ahora su discurso es de rechazo a estos colectivos y reivindica el papel de outsider de Jusapol. Confía en que la presión de la calle será más útil que las conversaciones en los despachos. Han pedido verse con el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, pero de momento no va a recibirles tal y como les ha hecho llegar en una escueta carta.
Carta remitida por Zoido en la que rechaza mantener una reunión con Jusapol.
Carta remitida por Zoido en la que rechaza mantener una reunión con Jusapol.
Dentro del núcleo duro de Jusapol tiene un peso relevante el abogado de la plataforma Antonio Luis Vázquez, del despacho ABAM Abogados, con sede en Madrid. Pese a no ser parte de la junta directiva, este abogado asiste a las reuniones, asesora al grupo. “Recurrimos a él porque es un abogado amigo nuestro. Le conocemos de Palencia y es que mejores referencias tiene alli”.    
También dicen que se disolverán cuando se consiga la igualación de sueldos, un objetivo que el Gobierno cuenta con alcanzar en tres años. Pero dentro del colectivo hay sectores que ponen en duda su intención de retirarse en el futuro. El discurso contra los sindicatos está calando. “Se ha conseguido más con Jusapol en cuatro meses que en años con los sindicatos, que sólo buscan la liberación y la embajada. Muchos compañeros se han dado de baja de los sindicatos”, dice un miembro de las UPR de León antes de desplazarse a Madrid para la manifestación.

Bajas en los sindicatos

Los sindicatos cifran en 2.500 los afiliados que se han dado de baja, pero Natan Espinosa dice que son “muchos más”. Desmiente que ellos pidan a sus seguidores que dejen los sindicatos, pero luego admite que en sus grupos de WhatsApp se propuso como medida de protesta darse de baja los días 30 de cada mes. Han llevado a cabo incluso medidas para contraprogramar a los sindicatos. Dicen haber logrado descuentos para policías en los seguros de cobertura jurídica de Catalana Occidente y DAS Seguros.
Los sindicatos SUP, CEP, UFP y SPPtambién han estado en la manifestación a favor de la equiparación salarial, pero no han podido lucir sus siglas porque Jusapol se lo ha impedido. Según explica Natan Espinosa, la razón es que a la convocatoria también acudían miembros de la Guardia Civil. En el Instituto Armado están prohibidos los sindicatos, sólo se permiten las asociaciones profesionales y el reglamento interno les impide acudir a concentraciones de carácter sindical.
En este caso los convocantes son una plataforma y no un sindicato, pero entienden que si los sindicatos llevaban sus pancartas se podía interpretar como una concentración sindical y eso podría acarrear consecuencias para los guardias civiles. Un argumento que da cuenta de los recelos mutuos que se profesan Jusapol y los sindicatos históricos. “Preferimos 4.000 guardias civiles que mil representantes de un sindicato”, zanja Espinosa.

"La situación ha cambiado"

Desde las plataformas sindicales admiten que Jusapol ha sabido aprovechar un momento muy concreto para coger la bandera de la equiparación salarial en un contexto de apoyo total a la Policía por la cuestión catalana. Pero reivindican que es una exigencia en la que ellos llevan trabajando años. “Lo que no se puede hacer es con cinco millones de parados y una crisis económica salir a pedir dinero. Ahora la situación ha cambiado”, comenta a este periódico un responsable sindical.  
Advierten además de los riesgos que supone el trabajo ajeno a las instituciones que plantea Jusapol. La Administración no reconoce como interlocutor válido a quienes no estén en el Consejo de la Policía, al que se accede a través de elecciones en la Policía. En ese ámbito de actuación, los sindicatos han planteado una propuesta de aumento salarial de forma gradual que pasa por ir incrementando los sueldos de aquí a tres años hasta llegar a una equiparación.
Aún así, recuerdan que no es tan sencillo como pedir cobrar lo mismo que los Mossos d’Esquadra porque incluso dentro de la propia Policía existen distintos complementos. Los agentes del País Vasco ya cobran un suplemento de 600 euros heredado de los tiempos de ETA. Un agente destinado en Madrid también ingresa 150 euros más al mes. Estos matices indican que la equiparación habría que abordarla también dentro del propio cuerpo. También advierten de los riesgos de darse de baja y perder la cobertura y protección que brindan los sindicatos. “Algún compañero que se ha salido ya ha tenido algún problema y se ha quedado desprotegido”, lamentan.     

https://www.elespanol.com/espana/20171118/262974341_0.html

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