miércoles, 6 de diciembre de 2017

DE CARA A LA FUTURA REPÚBLICA

La Generalitat barajó un ejército para proteger de ataques a puertos, fronteras e infraestructuras críticas


  • Un informe interno alertaba de las vulnerabilidades de Catalunya durante la fase de transición y un posible incremento de las amenazas
  • Entre sus ideas planteaba incorporar el servicio militar obligatorio

La Generalitat barajó un ejército para proteger de ataques a puertos, fronteras e infraestructuras críticas

Un mes antes de celebrarse el referéndum del 1 de octubre como paso previo para declarar la independencia de Catalunya, la Generalitatmanejaba un informe interno titulado “La seguridad de la república catalana: primeros planteamientos”. En éste se valoraba la necesidad de dotar al nuevo país de un ejército, con un servicio militar obligatorio, para protegerse de conflictos armados, así como de ataques en puertos, fronteras o instalaciones críticas.
El informe fue remitido al entonces conseller de Hacienda, Lluis Salvadó, quien debía enviárselo a Oriol Junqueras y Marta Rovira, tal y como se desprende de un correo electrónico al que ha tenido acceso La Vanguardia y en el que se adjuntaba el informe completo, junto con un resumen ejecutivo.
En el documento, de 80 páginas, los autores señalan la conveniencia de dotar a Catalunya de un ejército, entre otras cosas porque no consideraban descartable un conflicto armado con España. “Los ataques armados contra Catalunya son poco probables, pero nunca son completamente descartables, como demuestra el incremento súbito de la actividad bélica en una región pacífica desde el año 45 como es la frontera entre Rusia y Ucrania”.
Según recoge el documento, las fuerzas armadas “no son una herramienta adecuada para hacer frente a muchas de las amenazas que tendrá Catalunya”. Sin embargo, “pueden ser necesarias como parte de la respuesta que la república deberá dar a amenazas como los conflictos armados, o ante retos como la defensa del espacio marítimo o la protección de infraestructuras críticas”.
Protegerse de piratas
Los autores recogen que en caso de un hipotético conflicto armado es esencial tener un ejército porque estos conflictos incrementan de manera indirecta otros riesgos y amenazas como el terrorismo, el tráfico y ilícito de drogas, la dispersión de armamento, el flujo de personas o cortes en el suministro de bienes o servicios básicos. “Además, desgraciadamente muchos conflictos violan los derechos humanos de su población y crean una responsabilidad moral sobre toda la comunidad internacional. Catalunya, al convertirse en un actor internacional, teniendo los instrumentos propios de un estado y ser defensor de los derechos humanos, necesitará herramientas tanto civiles como militares para proteger a la población de la forma que se considere más conveniente”, afirma el documento.
Por otro lado, a juicio de los autores, un cuerpo de defensa también puede ser necesario para proteger el espacio marítimo “tanto a los importantísimos puertos y costas catalanas -por donde se mueven más de 53 millones de toneladas de mercancías y 3,5 millones de personas - como para proteger (conjuntamente con el resto de la comunidad internacional) el comercio contra piratas en zonas conflictivas como el golfo de Adén”.
En este mismo sentido, el informe sostiene que los instrumentos militares también pueden ser necesarios para defender infraestructuras críticas y servicios esenciales como instalaciones, redes, sistemas, equipos físicos y tecnología de la información “que, de ser atacados, pueden originar una cascada de efectos negativos con consecuencias lesivas sobre los servicios básicos y el funcionamiento del estado. El cuerpo de defensa podría ser simplemente una herramienta más, bajo mando político, de las políticas de seguridad”.
Catalunya, un agujero negro
Este informe fue remitido el 4 de septiembre a Salvadó por sus autores, con la advertencia que era únicamente para consumo interno y que no podía hacerse público. En el informe, aconseja que se debería estar prevenido sobre la seguridad de Catalunya en cuanto se declarara la república catalana para no dejar al nuevo país indefenso. Una de las dudas que se planteaba es qué haría el nuevo estado con los miles de guardias civiles y policías destinados en Catalunya.
El informe reconoce que durante la fase de transición tras la declaración de la república catalana, podría incrementarse los agentes hostiles que quieran aprovecharse de las vulnerabilidades de la transición. “Además de la transición para adquirir las competencias que actualmente están en manos del Estado español, hay que tener el cuenta cuáles serán los retos más inmediatos a los que habrá que hacer frente desde el primer día de la independencia. Como por ejemplo qué hacer con los cerca de 7.000 agentes estatales entre Policía Nacional y Guardia Civil -un 5% del total de efectivos- que actualmente hay en Catalunya llevando a cabo diferentes funciones”, analiza el documento.
Otro elemento importante que advierten a los gobernantes catalanes es que tengan en cuenta el período de transición. “Si Catalunya se independiza de España y se traspasan las competencias de seguridad antes de que se tenga un cuerpo de defensa en funcionamiento, se necesitará que otro estado dé protección de manera temporal. El desarrollo de un cuerpo de defensa puede tardar entre 5 y 10 años en estar totalmente desplegado. Algunos estados europeos pueden estar dispuestos a aceptar agentes de las futuras fuerzas de defensa catalanas y garantizar protección para evitar que Catalunya se convierta en un agujero negro en las puertas de Europa, pero es poco probable que acepten esta carga a perpetuidad”, recoge.
Preparar en servicio militar obligatorio
El informe hace un análisis de los ejércitos en los países europeos. “La República catalana deberá plantearse si querrá un cuerpo de defensa y cómo será, si compuesto por profesionales o por milicias, y qué rol internacional quiere tener. Hay que considerar que el servicio militar obligatorio tiene una imagen muy negativa entre los catalanes debido a la asociación mental que se hace con el ejército español. Sin embargo, las características concretas del cuerpo de defensa se pueden trabajar más adelante en un futuro debate”, plantea.
Así, baraja la posibilidad de que Catalunya forme parte de la ONU y como un actor comprometido con la seguridad internacional deberá contribuir, a juicio del informe, en las misiones de mantenimiento de la paz de manera obligatoria. “Pero para ganar relevancia en el ámbito internacional es conveniente que Catalunya colabore de manera más activa en las misiones aportando más dinero, equipamiento, personal civil y / o militar. Hay que tener en cuenta que el personal militar también es un elemento esencial para el éxito de la misión”, advierte.
Asumir competencias de España
Según el texto, las competencias que ahora corresponden a España y que habría que asumir al ser un estado independiente serían: la lucha contra la delincuencia organizada, el narcotráfico y el terrorismo, control de fronteras, registro de identidad, inmigración, control de armas, inteligencia, ciberseguridad, medio ambiente, tareas de emergencia y protección civil.
Por otra parte, “el Estado español es quien forma parte de los cuerpos policiales internacionales”. Advierte que habría que trabajar por una incorporación progresiva de las estructuras policiales catalanas a los cuerpos internacionales. “Para poder hacer frente a las situaciones diversas relacionadas con la seguridad, la república deberá llevar a cabo diversas actuaciones para incorporar de forma rápida competencias que actualmente ostenta el Estado español”, añade.
Las amenazas se agravarán
Los autores comienzan el informe explicando que hasta el momento del traspaso de poder efectivo, la seguridad exterior -la mayoría de las tareas de seguridad en el territorio ya son llevadas a cabo por los Mossos d’Esquadra- son competencia del Estado español, sobre la que Catalunya no ha incidido. “Actualmente, antes de que la independencia sea efectiva hay que plantearse: ¿qué concepto de seguridad se quiere para el nuevo país, qué sujetos hay que proteger y ante qué riesgos y amenazas, qué actores e instrumentos son los más adecuados para afrontarlos, y cuál es el rol internacional que quiere tener Catalunya”.
Para los redactores, el debate es “urgente” dado que “el desarrollo desde cero de mecanismos/cuerpos de defensa es una tarea lenta que puede tardar años. Las amenazas no se detendrán con la independencia de Catalunya; de hecho pueden agravarse, y no es recomendable confiar en la colaboración de España”, sostienen.
Ucrania como ejemplo
En varios momentos del informe se hace mención del conflicto entre Rusia y Ucrania para destacar la importancia de tener un ejército propio una vez Catalunya se independice de España. “Un elemento a considerar sobre todo desde la intervención rusa en Ucrania, es el patrón de desestabilización continuo de Rusia, que incluye desde actividades militares hasta una retórica agresiva, que va más allá del conflicto de Ucrania”, puntualiza.
Así, destaca que los retos de la OTAN son en cierto modo similares a los de la UE, España y los que puede tener la república catalana. “La OTAN percibe como riesgos multidimensionales el terrorismo internacional, la ciberdefensa, la seguridad energética, la degradación del medio ambiente y sus consecuencias. Como alianza militar también percibe como amenaza otras cuestiones de carácter más militar como la proliferación de armas de destrucción masiva, la defensa contra misiles balísticos o artefactos explosivos improvisados”, concluye.

http://www.lavanguardia.com/politica/20171206/433447755530/informe-seguridad-republica-catalana-ejercito-lluis-salvado.html

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