miércoles, 23 de mayo de 2018

Lazos amarillos, ¿permisividad o sanción?: los ayuntamientos catalanes no se ponen de acuerdo

El Ayuntamiento de Canet de Mar, municipio situado en la comarca del Maresme, donde este martes se produjo un enfrentamiento que terminó con tres heridos leves a cuenta de las cruces amarillas de quita y pon en la playa, ha decidido interponer una denuncia contra los agresores, según ha adelantado la alcaldesa de esta localidad de la provincia de Barcelona, Blanca Arbell (ERC). De nuevo, el debate sobre la permisividad o la sanción ante las manifestaciones simbólicas en los espacios públicos está servido.


Cruces amarillas en una playa de Girona que también han provocado enfrentamientos verbales.




Los servicios jurídicos del consistorio estarían ultimando la demanda para denunciar a quienes la regidora ha definido como "ultras" del grupo Els Segadors del Maresme que "campan con impunidad" para "buscar la confrontación" y que, según ha asegurado a Efe, hirieron a los tres vecinos -entre ellos, un anciano al que tuvieron que coser un punto en la cara- que intentaban evitar que quitaran las cruces amarillas.
Fuentes del ayuntamiento señalan a este diario que "la colocación de las cruces era un acto simbólico" que, según tienen entendido, "se hacía solo ayer". "Estaba organizado por la entidad local del CDR", apuntan. En cuanto al incidente, los Mossos d'Esquadra habrían identificado a cuatro personas -miembros de los autodenominados Comités de Defensa de la República impulsores de la colocación de las cruces amarillas-, mientras la policía local de Canet habría identificado a otras trece personas, entre ellos algunos de los supuestos agresores, según la republicana.

"La playa es muy grande"

Arbell, que lidera el consistorio con el apoyo de la plataforma local Unió de Canetencs, el PSC y Som Canet (ICV y Comunes), ha indicado que los agresores no son vecinos del pueblo, sino unos "ultras de la zona". En la misma línea que el nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha defendido que "el espacio público es de todos y todos pueden manifestarse. Nadie tiene derecho a atentar contra la integridad física de las personas. Estos son los límites del respeto y lo que ha hecho siempre este país", la alcaldesa de Canet ha dicho que "en la playa hay espacio suficiente para que haya cruces en apoyo a los políticos presos y para cualquier otra expresión política".

Como Ayuntamiento intentamos que todo el mundo se pueda expresar libremente, mientras no ensucien y no provoquen"
"Como Ayuntamiento intentamos que todo el mundo se pueda expresar libremente, mientras no ensucien y no provoquen", ha asegurado la alcaldesa. "Mientras no haya conflicto, dejamos que la gente se manifieste", ha insistido. Sin embargo, Canet de Mar no ha sido la única localidad testigo de disputas por teñir o no de amarillo los espacios públicos. 
En las playas de Llafranc y Calella de Palafrugell, en Gerona, ya se habían producido enfrentamientos verbales el pasado domingo, cuando quienes intentaron quitar las cruces y las banderas se encontraron con los aplausos de una parte de los bañistas y vecinos, pero también con el rechazo de otros, a favor de la acción de los CDR. En los momentos de máxima tensión se produjeron gritos e incluso empujones.
👊Vea la tremenda bronca de una señora a los separatistas de Llafranc.
“Se van a enterar, voy a arrancar una por una con mis propias manos. ¿Qué se piensan que es esto, un cementerio? ¿Qué es esto? Pero ¿qué os creéis que es esto?“
En el caso del Ayuntamiento de Arenys de Munt, el primer teniente de alcalde del consistorio, Josep Sánchez (ERC) ha decidido penalizar a todas aquellas personas que alteren el orden público y sancionará a quienes retiren lazos amarillos siempre que el hecho implique "violencia institucional". Según el republicano, lo único que prevé el consistorio  es mantener la ordenanza de civismo, aunque es evidente que el gobierno municipal da "apoyo a los símbolos que están en contra de la vulneración de los derechos y libertades".
El Ayuntamiento de Castellbell i el Vilar, en Bages exige a los vecinos que quieran colgar símbolos en la vía pública que pidan autorización previa al consistorio
Sánchez ha aclarado que Arenys de Munt ha redactado un manifiesto como "declaración simbólica", no una ordenanza, pero también ha dejado constancia de que el pleno municipal ha aprobado "de forma mayoritaria" que la retirada de símbolos puede "significar vandalismo", y eso lleva a la administración pública a "actuar e impedir que grupos violentos y provocadores queden impunes".
Hasta ahora no habíamos hecho nada, unos ponían y otros sacaban, pero hemos optado por buscar el equilibrio"
Por otro lado, el Ayuntamiento de Castellbell i el Vilar, enBages, han exigido a los vecinos que quieran colgar símbolos en la vía pública, como lazos amarillos o banderas españolas, que pidan autorización previa al consistorio. La alcaldesa socialista Montserrat Badia (PSC), explica que la medida busca evitar la "crispación" y se rige por la ordenanza municipal de 2011.
"Hasta ahora no habíamos hecho nada, unos ponían y otros sacaban, pero hemos optado por buscar el equilibrio", explica Badia para justificar la decisión del consistorio de impedir la colocación de los símbolos. Por otra parte, el consistorio ha retirado de la vía pública los símbolos que había colgados sin la correspondiente autorización.

Multas por "incumplir ordenanzas"

Otros ayuntamientos, como el de Salou, en Tarragona, ya comenzaron a sancionar a quienes colgaban lazos amarillos a principios de año, cuando multaron con 100 euros a diversos miembros del CDR por realizar pintadas a favor de las autoridades independentistas y por colocar símbolos en la valla del Instituto Marta Mata, de la misma localidad.
Fuentes municipales argumentaron que habían incumplido la ordenanza de Convivencia y Civismo del municipio, que prohíbe colocar pancartas, folletos o carteles en el mobiliario urbano. Por su parte, los miembros del CDR multados con 100 euros, denunciaron en las redes sociales que es injusto ser multados "por colocar lazos amarillos": "No hemos estropeado nada y el color amarillo no está prohibido".
El debate sobre la 'guerra de los símbolos' ha trascendido más allá de Cataluña. Prueba de ello fue la final de la Copa del Rey
A mediados de enero, en Cervelló, el Ayuntamiento multó con 400 euros a cinco vecinos por colgar lazos amarillos en la vía pública durante una manifestación para reclamar la libertad de los políticos encarcelados. "Las multas se pusieron en base a la ordenanza de civismo. No es ninguna sanción política y no tenemos la intención de perseguir a nadie. La policía siguió su propio criterio, como en todos los temas", se vio obligado a argumentar el alcalde José Ignacio Aparicio, tras la denuncia de los hechos por parte de ERC.

Pero el debate sobre si los ciudadanos son libres de portar los símbolos que quieran o si se puede considerar una provocación ha trascendido más allá de Cataluña. Prueba de ello fue la celebración de la final de la Copa del Rey a finales de abril, donde el Barça se llevó una contundente victoria frente al Sevilla. En aplicación de la Ley del Deporte, agentes de la Policía Nacional requisaron banderas esteladas y camisetas amarillas de la ANC en la entrada del estadio Wanda Metropolitano, momentos antes del inicio del partido, lo que desató una gran polémica.
https://www.vozpopuli.com/politica/Canet-lazos-cruces-amarillo-cataluna_0_1138087367.html

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