viernes, 23 de noviembre de 2018

BAJACIONISTAS: 1, MANDO: 0

Así está a día de hoy el marcador de este insólito partido. 

Hace pocos días contábamos el caso de un Oficial al que se le retira el arma y el mando del Puesto Principal.  Todo surge en el marco del análisis de conflicto (o tensiones como le llaman otros).  Para eso se nombró una “comisión de análisis” con dos oficiales mediadores.

 

A día de hoy seguimos sin conocer en qué normativa o protocolo se ampara ese análisis, cómo se inicia, en qué supuestos, cómo se nombra a los mediadores, como se garantiza su neutralidad...  Lo que sabemos es que tiene consecuencias, que pueden llegar a ser muy graves. 


El día 12 de noviembre la “comisión de mediadores” visitó al Oficial en cuestión. Hoy hemos sabido que dos días más tarde, el 14 de noviembre, se suspendió ese análisis de conflicto (o de tensiones) al implementarse el “protocolo  para la adopción preventiva de medidas específicas ante situaciones de naturaleza psiquiátrica, psicológica o ante conductas anómalas que afecten a los Guardias Civiles”, tras la entrada en vigor (en agosto) de la Orden General 6/2018.





Esto viene a aumentar, si cabe, la incertidumbre y falta de garantías de ese supuesto proceso de análisis. Si había tensiones o conflictos ¿por qué se suspende el análisis sin llegar a unas conclusiones que permitan aportar una solución?, ¿la solución era anular al mando?, ¿por qué se anula en análisis y no se sigue indagando con el resto de efectivos de la unidad?...

La realidad es que un procedimiento “envenenado” ha dado un fruto: cargarse al mando.  Hoy, quienes usaron la baja médica como arma de presión se frotan las manos.  La Unión de Oficiales (UO) no tiene más remedio que levantar su voz por el propio bien de la Guardia Civil: las unidades de la Guardia Civil no pueden ser gobernadas por quienes presionan con sus bajas médicas. Nadie debería prestarse a este sucio juego.

Este asunto ha generado una alta expectación en los mandos de las unidades y su resolución puede suponer un punto de inflexión de consecuencias fatales para la propia Guardia Civil. Cada día que pase, sin solución, se estará debilitando más la figura del mando.

Esta asociación profesional de mandos, la Unión de Oficiales (UO), no pretende perjudicar a nadie, ni al Jefe de la Comandancia, ni a los responsables del Servicio de Psicología, ni mucho menos  la imagen de la Guardia Civil.  Al contrario, solo pretende que se establezca un proceso con garantías, que no deje indefenso a nadie y que se restituya el honor dañado de un Oficial que solo ha cumplido con sus responsabilidades usando las herramientas que el ordenamiento jurídico ha puesto a su disposición para que ejerza el mando que le corresponde. 
UNIÓN DE OFICIALES GUARDIA CIVIL PROFESIONAL

Madrid, 22 de noviembre de 2018

Una Asociación de Oficiales para Oficiales

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