jueves, 1 de noviembre de 2018

El perro de Tintín que apartaron de concursos de belleza y los Mossos convirtieron en policía

Edy, el único de la familia del Fox Terrier en el cuerpo, cumple 12 años este jueves y pronto lo jubilarán


El perro de Tintín que apartaron de concursos de belleza y los Mossos convirtieron en policía


Se llama Edy. Su dueño lo criaba en Madrid para triunfar en los concursos de belleza canina pero viendo que no arrasaría en los campeonatos,optó por donarlo al poco de cumplir su primer año. El boca oreja hizo que los instructores de Lleida de la unidad canina de los Mossos d’Esquadra le hicieran una prueba. Y se lo quedaron.
Edy es un perro policía de raza Airedale Terrier, de la familia del Fox Terrier, la de Milú, el inseparable amigo de Tintín de Hergé. Es el único de esta especie en España que trabaja con policías según su guía, el caporal de los Mossos d’Esquadra número 2033. Está especializado en localizar explosivos y es el único de esta raza en los cuerpos policiales por lo que llama la atención entre la policía y tiene mucho éxito en las escuelas. Este jueves cumple doce años y pronto lo van a jubilar.

“Edy llegó aquí con un año y pico, le hicimos la prueba, era muy bueno, iba como un tiro”, recuerda el caporal con el que ha pasado casi once años. Le ha tocado acercarse a unas cuantas maletas sospechosas y a la vez percibir el cariño de los niños y niñas cuando los Mossos han explicado a los pequeños las tareas de los perros.

Agentes de cuatro patas

La unidad canina de los Mossos d’Esquadra, en la que hay 45 agentes en Catalunya, trabaja en la búsqueda de personas, explosivos, droga y billetes. Con sede en Barcelona, tiene descentralizados en Tarragona, Lleida y Girona todos los servicios salvo el de rescate de personas.
Además de Edy, los tres agentes de Lleida tienen dos perros, Aaron y Baldur, y cuatro perras, Nina, Sam, Dana y Nua. “Cuatro nos han llegado por donación y los otros tres por compra. Cuatro son de explosivos y tres de drogas”, cuenta el agente 4405, uno de los guías.
En la provincia, según los Mososs, la unidad canina hace una media de 300 servicios al año. La mayoría son preventivos, es decir, planificados. “Algunos son rutinarios, para dar seguridad a espacios que se han de proteger como el aeropuerto de Alguaire o la estación del AVE y otros forman parte de dispositivos, como visitas de personalidades, eventos de masas, espectáculos, actividades deportivas, como el piragüismo en la Seu d’Urgell”, explica el caporal.
Los perros de explosivos, muy entrenados, actúan en menos ocasiones que los de drogas, que son también los encargados de encontrar dinero. El caporal 3033 recuerda un servicio sonado de Baldur: “Encontró 30 gramos de cocaína en el interior de los fusibles de un coche envueltos en marro de café. Eso es una gran alegría”.
Cuando encuentran dinero, droga o explosivos los perros se sientan o arañan y si localizan a una persona ladran para ganarse su recompensa, al que los adiestradores se refieren como motivador.
“El perro al principio busca su juguete, que es lo que les gusta. Un olor de dinamita para él no representa nada, en el adiestramiento entiende que cuando encuentre ese olor obtendrá lo que a él le gusta mucho. Pasamos un mes o dos jugando con él. Luego encuentran juntos el juguete y el olor, después se le quita el juguete sin que lo vea. Repiten los comportamientos que les han dado un provecho e intentan no hacer los que les han llevado a un castigo”, apunta el agente 4405.
“Nosotros trabajamos con premios y castigos. Los castigos no son físicos, no maltratamos a los perros, el castigo puede ser decir un no fuerte. El perro está acostumbrado a que lo trates muy bien, a que lo felicites, motivas los comportamientos que quieres que haga y recriminas el que no. Si a un perro le gusta jugar mucho, un castigo puede ser, si no lo hace bien, encerrarlo en la jaula. Se quedará frustrado. Y cuando hace algo que quieres que repita, un premio que se note que estás contento, lo felicitas”, apunta el caporal.

La retirada

La mayoría de los perros, cuando dejan de ser operativos, por edad o por alguna enfermedad, se los quedan sus guías. Cuando el agente o algún conocido no puede quedárselo, los Mossos d’Esquadra promocionan su adopción. “Más de uno ha llorado por no poder quedarse el perro si es un animal de 40 kilos y su piso es pequeño, lo que hacemos es donarlo, lo publicitamos con las nuevas tecnologías”, recalca el caporal.
Un agente de los Mossos d'Esquadra con Nina una perra de  la unidad canina.
Un agente de los Mossos d'Esquadra con Nina una perra de la unidad canina. (Rosa Matas)
La unidad canina tiene instalaciones en Barcelona y en las otras provincias la Generalitat saca a concurso el servicio de alquiler de espacios en residencias de la zona. En Lleida los perros policía viven en Green House de Alpicat y los agentes se ocupan de sus cuidados y su comida.
En este centro vive uno de los perros policía buscador de drogas de la sección de Lleida que tras una temporada de baja y ya no se incorporará. Se llama Aarón. Le han operado de un desprendimiento de retina en un centro veterinario de Barcelona y una infección posterior y una catarata le están dejando ciego. En la residencia sale con sus compañeros a hacer ejercicios pero al volver ya no ve la jaula. Ya no intenta entrar a ciegas. Suele esperar a que los agentes le acompañen. Su guía lamenta que un perro tan bueno como él no haya podido recuperarse y no pueda continuar en el cuerpo.
La ‘carrera’ policial de Edy, el Milú leridano de los Mossos, también está a punto de llegar a su fin, ahora que cumple 12 años. Su instructor y guía ya se lo ha llevado algún día a su casa para que se familiarice con la perra de la familia. Y además ya tiene relevo: una hembra llamada Sam.
https://www.lavanguardia.com/local/lleida/20181101/452654101022/perro-policia-belleza-concurso-edy-tintin-mossos.html


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