martes, 28 de mayo de 2019

Si la Guardia Civil de Tráfico hiciera como en Alemania, el efecto mirón en España tendría los días contados

La Guardia Civil de Tráfico se enfrenta cada día a muchas situaciones complejas, especialmente cuando alguien sufre un siniestro vial. 

Si la Guardia Civil de Tráfico hiciera como en Alemania, el efecto mirón en España tendría los días contados
El efecto mirón es una de ellas, y un agente de policía de Alemania llamado Stefan Pfeiffer se ha hecho famoso estos días por su forma de hacer frente a ese problema, que consiste en distraerse mirando los vehículos siniestrados o, peor aún, las víctimas. O, peor todavía, sacarles fotos.
"¿Quieres ver cadáveres? Ven conmigo"
Con esta invitación, el policía acompaña a un hombre que ha sido sorprendido en plena autobahn, cerca de Núremberg, fotografiando un siniestro vial a la caza de víctimas de tráfico. Mientras caminan, el agente le echa una tremenda bronca a otro hombre, que desde su camión fotografía la escena.
Una vez llegados al punto de la colisión, el policía increpa al hombre, diciéndole que si quiere puede saludar al cadáver, antes de notificarle la sanción que le aguarda: 128,50 euros por tomar fotografías de un siniestro vial.
Y como esos, varios casos más. Según explica Pfeiffer, la medida que ha adoptado la Policía en Alemania persigue mejorar la conciencia vial de los conductores. El fin es reducir el efecto mirón, y conseguir que los conductores comprendan que un siniestro vial no es un espectáculo que deba inmortalizarse con el móvil, sino "una amarga realidad", como la define este agente.

Si en España los agentes de la Guardia Civil de Tráfico se emplearan a fondo con los mirones, tal y como lo hace Stefan Pfeiffer, quizá más de un conductor se lo pensaría dos veces antes de pararse a observar la escena... y a grabar de cerca todos los detalles para luego compartirlos con sus contactos por WhatsApp.

El efecto mirón, un riesgo vial contra el que Alemania se plantea imponer fuertes multas

El efecto mirón es origen no sólo de nuevas colisiones, generalmente por alcance a otros vehículos, sino que llega a ocasionar el doble de retenciones que el siniestro vial principal. Y esas retenciones afectan no sólo al tráfico habitual de la vía, sino especialmente a los vehículos prioritarios, que deben acceder al lugar de la colisión cuanto antes.
Por otra parte, el derecho a la intimidad de las víctimas de tráfico queda mermado ya no solo por el efecto mirón, sino por la creciente tendencia de fotografiar o grabar las colisiones e incluso compartir los detalles a través de internet, con las consecuencias que eso tiene para la dignidad de las víctimas y también para sus familiares y allegados.
En Alemania, el efecto mirón está siendo analizado de forma seria debido a la incidencia que tiene al retener la actuación de los servicios de emergencia, que constituye uno de los pilares de la seguridad vial. En noviembre del año pasado se dio a conocer la propuesta de elevar las sanciones hasta los 2.000 euros para aquellos conductores que bloqueen las carreteras cuando sucede un siniestro vial.
Esta medida viene precedida de una subida de las cuantías previstas para las sanciones por estos entorpecimientos del tráfico. Históricamente, estas infracciones se castigaban con unos testimoniales 20 euros. Hace dos años esos 20 euros pasaron a ser 320 euros de multa.
Según un estudio de la Cruz Roja Alemana (DRK), el año pasado cuatro de cada cinco ambulancias sufrieron retrasos superiores a 5 minutos al asistir siniestros viales, a causa de las retenciones de tráfico. Estas cifras, en un país en el que la hora de oro es un concepto vital en las políticas de prevención y seguridad vial, resultan "horrendas" en palabras de Gerda Hasselfeldt, presidenta de la DRK.
En Alemania, el Rettungsgasse es un procedimiento estandarizado a la hora de facilitar el paso a los vehículos prioritarios cuando hay una retención de tráfico. La disciplina de apartarse hacia los lados de forma organizada se enseña de manera formal en las autoescuelas, y es de obligado cumplimiento, bajo pena de sanción.
Ahora, el Rettungsgasse está en riesgo, porque los conductores se dedican a sacar el móvil en cuanto ven que hay un siniestro vial delante. Y en los últimos años ha crecido el temor a que la práctica combinada del efecto mirón con la distribución de imágenes en la red formen un cóctel de difícil resolución.

Una consecuencia trágica que obtuvo mucha repercusión en Alemania se produjo en 2017, cuando murieron 18 ocupantes de un autobús incendiado en la autopista que conecta Berlín y Múnich, a su paso por Münchberg (Baviera), debido a que los servicios de emergencia no pudieron llegar a la zona rápidamente porque los conductores del resto de vehículos estaban demasiado ocupados grabando las llamas como para dejar libre el camino.
La acción de la Policía de Tráfico recriminando a los mirones no es un hecho aislado. El año pasado, un cortometraje de la productora Blickfänger se hizo viral en Alemania retratando los riesgos del efecto mirón en la carretera desde la perspectiva de un grupo de bomberos de la ciudad de Osnabrück (Baja Sajonia).....................................


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