sábado, 8 de junio de 2019

El nuevo organigrama de los Mossos de Torra: nueva generación, más secesionismo

Más control político y más independentistas en la estructura de los Mossos d’Esquadra. Lenta, pero inexorablemente, el soberanismo va controlando todo el organigrama del Cuerpo de la Policía Autonómica catalana. 
Foto: Eduard Sallent. (Europa Press)

Tras el cambio por sorpresa del jefe de los Mossos (fue destituido Miquel Esquius y fue nombrado Eduard Sallent), este jueves se materializaron los cambios introducidos por el nuevo jefe y por la cúpula política.
"Lo que se dice en todos los estamentos es que Sallent, hasta hace poco intendente, se presentó a las oposiciones de comisario con la plaza de jefe de los Mossos ya en el bolsillo. Fue un ascenso meteórico. Normalmente, no nombras a una persona sin apenas experiencia como comisario jefe del Cuerpo. Ni en los Mossos ni en ningún otro cuerpo. De ahí que se pueda calificar la decisión de cambio de jefe de 100% política", explica a El Confidencial una fuente interna de los Mossos d’Esquadra.
De hecho, Sallent tenía poca experiencia como comisario, pero mucha como soberanista. Desde joven, se le vinculó a la Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC), los cachorros de Convergència. Aunque pasó por la segunda bandera paracaidista Roger de Lauria, ese entrenamiento militar fue solo un paréntesis en su vida política: poco después, en 1997, entraba en los Mossos d’Esquadra. Y hasta hace poco era el responsable de Información, es decir, el jefe de la división más sensible del Cuerpo.
Sallent tiene buena imagen y es considerado como una persona dialogante y sensata. Los que le conocen aseguran que "no hará nunca nada que dañe al Cuerpo, pero otra cosa es que sea independentista. Lo es, pero es también un gran profesional", explica uno de sus compañeros que le conoce desde hace años.
Ello no quita para que en las primeras decisiones tomadas, se evidencie el respaldo de la cúpula de Interior a los perfiles más soberanistasXavier Porcuna, comisario desde febrero de 2017, que había sido portavoz de Mossos y estaba al Frente de la Comisaría de Investigación Criminal sustituirá a Sallent como jefe de la Comisaría General de Información, con lo que controlará una de las áreas más sensibles del Cuerpo.
Sallent (c), durante el Servicio Militar
Sallent (c), durante el Servicio Militar
Al frente de la Comisaría General de Investigación Criminal se situará, a partir de ahora, Rafel Comes, que ya estuvo al frente de la división entre mayo de 2017 y julio de 2018. Comes es "un hombre del partido, muy independentista y de la casa. Hubo un tiempo en que pidió la excedencia y se fue de jefe de la Guardia Urbana de Tarragona, pero luego volvió a Mossos y hace un año o algo más fue ascendido a comisario. En el Cuerpo se le augura un gran futuro por su perfil soberanista", indica una de las fuentes a este diario. Como segunda, tendrá a la comisaria Marta Fernández.

Mujer y de la izquierda

La gran sorpresa fue el nombramiento de la comisaria Cristina Manresa como nueva responsable de la Comisaría Superior de Coordinación Central, por lo que se convierte de facto en la número 2 del Cuerpo. Manresa era una persona que entró en el Cuerpo de la mano de ICV, es decir, proveniente de la izquierda. De hecho, según constatan algunas fuentes, fue el entonces consejero Joan Saura quien impulsó su carrera dentro de los Mossos. "Era una rara avis, porque era mujer y provenía de la izquierda. Además, no era 'patanegra', ni tenía carné de Convergència, por lo que se veía como una anomalía, pero supo ganarse el respeto de todos", explica a este diario otra fuente.
A su lado, como responsable de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial, se sitúa David Boneta, que ya venía desempeñando esta función desde hace casi un año. Boneta es uno de los 'indepes' más reconocidos dentro de la estructura. Tanto que el 1-O se puso incondicionalmente al lado del Govern y de Carles Puigdemont. Ascendido a comisario hace poco más de un año, Boneta se puede considerar un 'número 2 bis' y prueba de ello es su posicionamiento en la cúspide junto a Sallent.
Para sustituir a Manresa como responsable de la comisaría Metropolitana Norte, Sallent pondrá a un comisario con veteranía: se trata de Sergi Pla, que hasta ahora ejercía de máximo responsable en el Pirineo (allí lo envió el entonces consejero Felip Puig tras destituirlo como responsable de la Brimo por las presiones de la CUP).
Pero, curiosamente, la cúpula política le pone como segunda a la comisaria Alicia Moriana, cuando en las regiones se suele poner como segundo a un intendente. Moriana ascendió a su actual categoría el mismo día que Boneta, Porcuna y Comes, con lo que se materializa, al mismo tiempo, un cierto relevo generacional dentro de los Mossos.
También llama la atención la continuidad de Jaume García como comisario de la División de Asuntos Internos (DAI), la polémica división que cuelga orgánicamente del director general en vez del director ejecutivo de los Mossos. "Con su trayectoria y experiencia, pues es un comisario que ya sobrepasa los 61 años, García debería haber sido trasladado. Si se le mantiene en supuesto, es por pagar favores prestados, sin lugar a dudas", explican las fuentes. La DAI es una de las unidades más manejables políticamente hablando, ya que se encarga de investigar cualquier disensión dentro del Cuerpo, entre otros cometidos, con lo que puede sancionar o apartar a los agentes 'incómodos' para la cúpula política.

Cambios en la cúpula de Interior

El hasta ahora jefe de los Mossos, Miquel Esquius, pasará a encargarse de la Región Policial del Pirineo Occidental, un destino que él mismo había pedido, mientras que el también exjefe Ferran López, que tuvo que lidiar con la aplicación del 155 al sustituir a Josep Lluís Trapero, se incluirá en la estructura de la Jefatura.
En el Cuerpo también corren otros rumores. Uno de ellos es el posible cese del propio consejero Miquel Buch. Fuentes del PDeCAT señalaron a El Confidencial que su nombre es uno de los que suenan para sustituir al presidente del partido, David Bonvehí en un futuro próximo. El arrinconamiento de Carles Puigdemont en Europa, juntamente con el menor margen que este va teniendo, podría ser aprovechado por los 'barones' posconveregntes para que el PDeCAT recupere el terreno perdido ante JxCAT e intente ser un actor de primera magnitud en la escena política catalana.
Además, también existe la posibilidad de la vuelta a la consejería del excomisario Joan Miquel Capel, un histórico que llegó a ganar el premio literario Crims de Tinta y que dejó los Mossos en el 2014. Su nuevo cometido fue el de responsable de las políticas de seguridad de la Diputación de Barcelona. Su vuelta, sin embargo, no sería al Cuerpo del que se marchó, sino a la estructura política de la propia Consejería de Interior.

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