jueves, 11 de julio de 2019

El PSC permite a Colau mantener el lazo amarillo en el Ayuntamiento de Barcelona

Los socialistas colocan la presencia de este símbolo en la fachada del Consistorio como "buen ejemplo práctico" del diálogo entre ambos partidos

Video thumbnail

Está claro que los símbolos que cuestionan el estado de Derecho no molestan demasiado al PSC cuando el objetivo es gobernar una institución. Barcelona en Comú y los socialistas escenificaron este miércoles lo que ya se sabía desde hacía semanas y mostraron su acuerdo de Gobierno que pretende dar estabilidad al Ayuntamiento. «Es un gobierno cohesionado, de los más estables de los tres últimos mandatos», afirmó la alcaldesa para añadir que no se trata de la «unión de dos partidos» sino de un «único» mando.
Un equipo de Gobierno que también ha tenido en cuenta las posibles discrepancias aunque se anteponga por delante la gestión de la ciudad. La más evidente está en las cuestiones relacionadas con el proceso soberanista, como demuestra que, pese a la presencia de los socialistas al frente del Consistorio, el lazo amarillo en apoyo de los líderes soberanistas encarcelados por rebelión tras ser juzgados en el Tribunal Supremo seguirá colgando de la fachada del edificio municipal.
En la presentación del nuevo acuerdo municipal, que debe ser refrendado por las dos formaciones a nivel interno, Colau aseguró que retirar el lazo «no depende de un acuerdo de gobierno», sino que se mantiene el criterio que estableció la Junta de Portavoces en el mandato pasado, que decidió por mayoría la presencia de este símbolo. Por su parte, el primer teniente de alcalde y presidente del grupo socialista, Jaume Collboni, aseguró que su partido no está de acuerdo con esta decisión de la Junta «donde los contrarios a tener el lazo no tenemos la mayoría».
Collboni puso el tema del lazo amarillo como «buen ejemplo práctico» de cómo, a pesar de las diferencias entre los dos partidos que forman el gobierno municipal, se puede mandar conjuntamente poniendo a Barcelona «por encima de todo». Añadió que el acuerdo prevé los mecanismos para que ambas formaciones expresen «libremente sus opiniones» cuando no coincidan. Colau destacó que «cada formación municipal tendrá su propia posición» sobre temas concretos, como el procés.
La presencia del lazo amarillo en la fachada del Consistorio generó rechazo de partidos de la oposición. El presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Josep Bou, recordó a Collboni que «tiene la obligación de retirar automáticamente el lazo amarillo del balcón del Ayuntamiento de Barcelona porque no es representativo de la ciudad, es representativo de una parte, y menor, de los barceloneses». Por su parte, Luz Guilarte, presidenta del grupo municipal de Ciudadanos (Cs) en Barcelona, indicó que el PSC debería retirar el lazo si quiere un «gobierno sin ideología», ya que este símbolo «excluye a la mayoría de ciudadanos de Barcelona».
El pacto entre socialistas y comunes también pretende combatir la principal preocupación ciudadana: la inseguridad. Por eso se crea una tenencia de Alcaldía específica cuando en el anterior mandato fue un comisionado y al frente estará Albert Batlle, quien ya fue responsable político de los Mossos d'Esquadra.
Collboni afirmó que se hará una política de seguridad «progresista» apostando por la prevención y el civismo en los espacios públicos, mientras que Colau recordó que existe «corresponsabilidad» de otras administraciones e instó a la Generalitat a colaborar. Se impulsarán acciones específicas en cada barrio con especial atención a Ciutat Vella, donde se concentran la mayoría de los robos y hurtos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog

COMENTARIOS

LO MAS VISTO

Categorias