jueves, 1 de agosto de 2019

Euskera, ikurriña y Guardia Civil: el coste de la alianza del PSN con sus nuevos socios

Los socialistas olvidan varias promesas electorales en el preacuerdo alcanzado con Geroa Bai, Podemos e I-E, pacto que apoyará EH Bildu para "incidir e inclinar la balanza en algunos temas"

Foto: La socialista, María Chivite. (EFE)
MARÍA CHIVITE
El debate de investidura arranca este jueves en el Parlamento de Navarra con el resultado de la votación ya anunciado: la socialista María Chivite se convertirá en presidenta de la comunidad foral gracias a la abstención de EH Bildu y los votos de Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezquerra. El PSN encabezará un Gobierno de coalición con Geroa Bai y Podemos, pero necesitará el apoyo externo de las otras dos formaciones, forjando así una alianza con el cuatripartito que la pasada legislatura dio la presidencia a la nacionalista Uxue Barkos. Con la investidura ya cerrada, la duda pasa ahora por ver el peaje que exigen a Chivite para mantenerla en el Palacio de Navarra.
En la pasada legislatura, los socialistas se desmarcaron de Geroa Bai, Podemos, EH Bildu e I-E a la hora de aprobar o derogar determinadas leyes en el Parlamento de Navarra, entre las que destacan las polémicas votaciones de la Ley Foral de Símbolos o la Ley Foral del Euskera. En ambos casos, el PSN votó de forma distinta al cuatripartito y cargó contra su postura: "Separa a los navarros", "un interés nacionalista sin fundamento", "una visión de Navarra que no es la real"..
Pero el preacuerdo alcanzado en julio con Geroa Bai, Podemos e I-E refleja un paso atrás del PSN en estos temas, a lo que se suma que EH Bildu ya ha dejado claro que va a presionar a los socialistas para ir más allá. En una carta enviada a sus militantes este fin de semana, el partido aseguró que la abstención es la mejor opción porque "eso nos daría capacidad de incidir y de inclinar la balanza en algunos temas, condicionando la acción de gobierno". Entre los aspectos en los que se prevé que el PSN rebaje el tono, el euskera, la protección de los símbolos navarros y las competencias de la Guardia Civil encabezan las quinielas.

Los símbolos navarros

El 30 de marzo de 2017, Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra hicieron valer su mayoría en el Parlamento y derogaron la Ley Foral de Símbolos de 2003, abriendo así la puerta a que la ikurriña ondease en los ayuntamientos de Navarra. En esa sesión, la propia Chivite tomó la palabra en nombre del PSN para cargar contra la decisión del cuatripartito, al que acusó de sacar adelante una medida que "separa a los navarros" y solo buscar "el avance de la construcción nacionalista". Desde entonces, la protección de los símbolos navarros se ha convertido en una polémica constante tanto en el plano político como en los tribunales.
En su programa electoral de 2019, el PSN se comprometió entonces a aprobar una nueva normativa que fuera similar a la anterior: "Mantendremos un compromiso inequívoco con los símbolos propios de la comunidad foral, impulsando de nuevo una normativa que lo dignifique frente a la dejación del Gobierno nacionalista de Navarra", aseguraba el partido en su programa de gobierno. Pero en el preacuerdo alcanzado con Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra a comienzos de julio, la referencia a la protección de símbolos navarros se volvió más ambigua y solo incluyó la primera parte: "Mantendremos un compromiso inequívoco con los símbolos propios de la comunidad foral".

Diferencias entre el programa electoral del PSN y el preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E.
Diferencias entre el programa electoral del PSN y el preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E.

Fomentar el euskera

El 22 de junio de 2017, el Parlamento aprobó con los votos del cuatripartito la Ley Foral del Euskera, sustituyendo así el término 'vascuence' por el de 'euskera' e incluyendo en la 'zona mixta' otros 44 municipios, lo que implica que las entidades locales puedan regular o fomentar el uso de este idioma. Antes de la correspondiente votación, la socialista Inmaculada Jurío criticó la medida al considerar que partía de "un interés nacionalista sin fundamento" en "una visión de Navarra que no es la real", postura que ha mantenido el PSN hasta las elecciones de este año.
"Las familias prefieren el inglés al euskera. Les guste o no escucharlo. Lo dicen los datos", aseguraba el PSN en el programa de gobierno de cara a las elecciones. Con este razonamiento sobre la mesa, los socialistas se comprometían a "garantizar un tratamiento acorde con la demanda y la realidad sociolingüística del territorio, pero sin imposiciones ni discriminaciones de ningún tipo, especialmente en el acceso al empleo público". La promesa, sin embargo, ha dado un giro de 180 grados en el preacuerdo de julio: a lo largo de 77 páginas, la palabra 'euskera' aparece 14 veces, frente a las ocho del programa electoral del PSOE, que ocupa 228 páginas. La diferencia también se refleja en las referencias al inglés: el término se utilizaba hasta 12 veces en el programa socialista y ahora ya no aparece ni una sola vez.
En el pacto alcanzado con Geroa Bai, Podemos e I-E, el mensaje es claro: "Apoyar la necesaria e imprescindible planificación educativa pública del euskera como lengua propia desde la voluntariedad y la convivencia", un impulso acorde a "la idiosincrasia y realidad sociolingüística navarra". Sobre las "imposiciones" y "discriminaciones" que denunciaba el PSN en torno al euskera y, en concreto, "en el acceso al empleo público", su promesa se ha reducido ahora a evitar que el euskera dé lugar a "sentimientos de discriminación en la ciudadanía".
Diferencias entre el programa electoral del PSN y el preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E.
Diferencias entre el programa electoral del PSN y el preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E.

Sacar a la Guardia Civil de la carretera

En octubre de 2018, la presidenta de Navarra, Uxue Barkos, anunció que había acordado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acometer la transferencia "definitiva" de tráfico y seguridad vial a la comunidad navarra, lo que abría la puerta a que la Policía Foral asumiese esta competencia en lugar de la Guardia Civil. La promesa, sin embargo, no llegó a materializarse la pasada legislatura, a lo que se suma que el PSN tampoco la mencionó en su programa electoral. "Ha sido una legislatura perdida, con una consejería y un Gobierno confrontados con los propios miembros de la Policía Foral que han percibido imposición y falta de diálogo en todas sus actuaciones políticas", llegaba a decir en el documento. Sobre la competencia concreta, solo se hablaba de aplicar "medidas para mejorar la fluidez del tráfico en carretera y reducción de las cifras de siniestralidad".
En el preacuerdo, sin embargo, sí se recupera esta idea hasta en dos ocasiones. "Negociación de competencias no transferidas por el Estado culminando los traspasos necesarios para ello y en particular: tráfico y seguridad vial. Materialización de la transferencia ya comprometida", sostienen en el capítulo dedicado al autogobierno. "Acordar con el Gobierno central culminar los acuerdos sobre la transferencia a Navarra de la competencia de Tráfico y Seguridad Vial y seguir trabajando para que la Policía Foral sea la policía de referencia en Navarra en materia de seguridad ciudadana y medioambiente", sostienen a su vez en el que hace referencia a Justicia e Interior. Aunque no se menciona a la Guardia Civil de forma directa en ningún momento, la idea es clara: el nuevo Gobierno no quiere al instituto armado en sus carreteras.
Diferencias entre el programa electoral del PSN y el preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E.
Diferencias entre el programa electoral del PSN y el preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e I-E.

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