sábado, 17 de febrero de 2018

Un guardia civil se dio de baja dos años y se los pasó trabajando como transportista

El guardia civil José L. R. C. trabajaba en la Agrupación de Tráfico de Valladolid allá por 2010. Sin embargo, un contratiempo provocó que tuviera que darse de baja del servicio. 
Foto: Foto de archivo de transportistas en el puerto de Algeciras. (EFE)

Lo hizo, en concreto, el 16 de junio de ese mismo año. El funcionario aparcó el vehículo con la que venía recorriendo las vías públicas de la zona, colgó sus botas, se quitó el uniforme, dejó su arma y se calzó la ropa de calle para prepararse para pasar un tiempo alejado de la corporación, aunque no de las carreteras.
De hecho, estuvo casi dos años en esta situación, de baja laboral. Hasta abril de 2012. Sin embargo, durante este periodo José no quiso permanecer parado, sin hacer nada. Decidió aprovechar los meses. Al poco tiempo de darse de baja, aceptó un trabajo en la empresa de transportes vallisoletana Jesús Linares Juárez. Comenzó a operar como conductor para esta mercantil. El guardia civil llevó a cabo "servicios de manera regular y cotidiana", según recoge la sentencia del Tribunal Militar Central que mantiene la condena de tres años de suspensión de empleo y sueldo para el agente que le había impuesto el Ministerio de Defensa.
En concreto, José se dedicó a recoger medicamentos de la Cooperativa Farmacéutica de Zamora y Valladolid (Zacofarva), que subcontrató el servicio de distribución a la mencionada empresa de transportes de la que dependía el funcionario, y a repartirlos por diversos establecimientos de la zona. Esa era su labor dentro de la nueva sociedad a la que pertenecía. El agente estuvo haciendo este trabajo entre junio de 2010 -justo cuando acababa de darse de baja- hasta abril de 2012.
Sin embargo, no fue hasta dos años más tarde cuando el director general de la Guardia Civil le impuso la sanción de tres años de suspensión de empleo y sueldo, decisión que llegó al afectado el 7 de febrero de 2014. El agente recurrió, pero el ministro de Defensa volvió a fallar contra él, por lo que este no tuvo más remedio que acudir a la justicia castrense, que es la competente para resolver estos contenciosos de guardias civiles y que también le han dado la espalda a este funcionario.
José se dedicó a recoger medicamentos de la Cooperativa Farmacéutica de Zamora y Valladolid (Zacofarva), que subcontrató el servicio
El Tribunal Militar Central da por válidos los testimonios de tres trabajadores de la empresa de transportes que aseguraron que veían a diario al guardia civil de baja. El jefe de almacén explicó durante su declaración judicial que le veía habitualmente y que se encargaba de llevar medicamentos. Además, indicó el apellido del acusado, que era como le llamaban habitualmente en la sociedad. En la misma línea, el jefe de administración de la cooperativa indicó igualmente su nombre y apellidos y su función. Añadió además que le conocía personalmente. Lo mismo que aseguró otro empleado de Zacofarva, que subrayó que era normal ver por allí al agente, cargar la furgoneta con la mercancía e irse a repartirla.
El alto tribunal castrense considera estos testimonios así como la documentación aportada por la cooperativa y la Seguridad Social, que confirman que el guardia civil había sido contratado e incluso dado de alta por la mercantil de transportes, como pruebas suficientes "para vencer la presunción de inocencia" y condenar al funcionario a la pena que le había impuesto la vía administrativa. "De las diligencias legítimamente realizadas se deriva que José L. R. C. estuvo trabajando mientras se encontraba de baja para el servicio entre junio de 2010 y abril de 2012, tiempo en el que estuvo dado de alta en la Seguridad Social en una empresa de transportes y trabajando para una cooperativa farmacéutica".
La sentencia responde asimismo a la alegación que hizo el agente, quien adujo que su actuación como transportista no influía en sus funciones ni en modo alguno comprometía su imparcialidad o independencia como miembro de las fuerzas de seguridad. La resolución sostiene, en este contexto, que el guardia civil no cumplió con la normativa de incompatibilidades. Estas, explica citando una sentencia del Tribunal Supremo, "sirven para reforzar la credibilidad de las personas que desempeñan funciones públicas". "La imparcialidad e independencia en la gestión y la imagen pública de la Guardia Civilson los principios informantes de la normativa", añade al tiempo que destaca "el componente ético", la "honestidad profesional" y la "relación de lealtad" como conceptos que se ponen en juego en decisiones como la tomada por el agente.
https://www.elconfidencial.com/espana/2018-02-17/un-guardia-civil-se-dio-de-baja-dos-anos-y-se-los-paso-trabajando-como-transportista_1523090/

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