lunes, 31 de mayo de 2021

El día que un guardia civil asesinó a Franco… y otras historias insólitas de la prensa

 

De la curiosa entrevista a un jerarca nazi, al Desastre de Annual, Federico Ayala y Mónica Arrizabalaga repasan en ‘La Gaceta olvidada’ noticias que marcaron una época en España









Octubre fue un mes muy duro para la Segunda República. El día 1, Francisco Franco fue nombrado ‘jefe del Gobierno del Estado español’. Poco antes, las columnas sublevadas habían tomado posiciones en el norte y en el sur de la Península. Arreciaban vientos de la guerra. Con la incertidumbre de ver que el golpe no se había difuminado, miles de personas desayunaron el 4 con una noticia que, me atrevo a aventurar, provocó algún que otro atragantamiento con un chusco de pan: «Las radios facciosas confirman el asesinato de Franco». El culpable, en palabras del informador, había sido un agente de la Guardia Civil armado de un revólver y muchísimo rencor.

La presunta muerte del futuro dictador no fue el único bulo que los medios de comunicación publicaron durante la Guerra Civil. Aunque, según afirman Federico Ayala (responsable de Documentación y Archivo de ABC) y Mónica Arrizabalaga (periodista de la sección de Cultura del mismo diario), sí se cuenta entre los más sorprendentes con los que se han topado a lo largo de su extensa carrera. Por ello, lo han incluido en ‘La Gaceta olvidada’; un nuevo libro para el que recaudan financiación estos días a través de una campaña de micromecenzgo ( se puede colaborar siguiendo este enlace) y que reúne más de medio centenar de historias llamativas, curiosas e interesantes publicadas por los medios de comunicación entre los siglos XIX y XX.

La importancia del pasado

Ayala y Arrizabalaga, o Arrizabalaga y Ayala (tanto monta, monta tanto), auténticos detectives de lupa y gorrillo orejero en lo que se refiere a zambullirse en los archivos del diario ABC, prometen no dejar indiferente a ningún lector con esta obra. Desde los amantes de la historia, hasta aquellos enamorados del periodismo de antaño. En ‘ La Gaceta olvidada’, insisten, caben todos. Y es lógico porque, como sucedía con los periódicos de la época, único instrumento para estar informados en un mundo sin redes sociales, la obra es un cóctel de varios campos: crónicas políticasnoticias taurinas que sorprenden (¡la de un toro lidiado en la Gran Vía!) y hasta entrevistas imposibles como la de un incisivo periodista español al ministro de Propaganda nazi.

«Queríamos que el libro fuese tan variado como un periódico y que tuviera historias dirigidas a diferentes sectores. Para un público en general y que no estuviese especializado», destaca Arrizabalaga. Ayala está de acuerdo. En sus palabras, los archivos son un tesoro que no debe ser olvidado. «Me gusta mucho el papel de las hemerotecas como salvaguarda de la prensa, cuya actividad va pasando día a día. Dicen que el periódico de hoy llenará las papeleras de mañana, pero la realidad es que mucho de su contenido se puede recordar», sentencia. Un ejemplo fueron las crónicas escritas por Manuel Aznar, abuelo del expresidente del Gobierno, desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial.

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Con todo, ‘La Gaceta olvidada’ no es una obra de mera recopilación. Se basa en artículos de prensa clásicos, de eso no hay duda, pero reelaborados para darles un estilo actual. Todo ello, con varios objetivos: entretener al lectordemostrar la calidad del periodismo que se hacía en España y –entre otras tantas cosas– reivindicar el trabajo de los reporteros de la época. «Un ejemplo. En los años veinte, Josefina Carabias se hizo pasar por una trabajadora del Hotel Palace para saber cómo era esa vida. Estuvo allí durante una semana», incide Arrizabalaga en declaraciones a ABC.

Ese trabajo, confirman, se veía recompensado sobre el papel con extensos reportajes. «Al periodismo de hoy le faltan páginas. En la actualidad sorprende ver la cantidad de espacio que le dedicaban a un hecho. Y, a veces, hasta analizaban un suceso en series de cinco o seis días. Pero también es verdad que eran menos reposados porque eran la única fuente de información», desvela Ayala. Hoy, todo ha cambiado. Arrizabalaga, por su parte, matiza que «al ser una de las pocas herramientas para conocer la actualidad», la forma y el fondo de los tabloides eran, a la fuerza, diferentes.

Periodismo clásico

Ambos coinciden en que su objetivo no es idealizar el periodismo de antaño ni señalar con el dedo acusador a los diarios actuales. «No debemos fustigarnos. Reivindicar el pasado no significa que creamos que lo que se hace hoy es malo. Solo buscamos poner de manifiesto una evolución. Hoy vivimos de lo que hay detrás de nosotros», incide Ayala. El vivo ejemplo de esta idea son los artículos de José María Carretero, apodado ‘El Caballero Audaz’. Y es que, sus entrevistas a personajes como León Trotsky (con el que se encontró mientras estaba detenido en la Cárcel Modelo de Madrid) fueron pioneras y determinantes para los periodistas de hoy.

«’El Caballero Audaz’ era un tipo raro porque se metía en la casa de la gente. Además, describía los ambientes, lo que sentía al encontrarse con el entrevistado… Son cosas a las que hoy estamos ya acostumbrados, no nos percatamos de ellas al leer, pero entonces fueron revolucionarias», añade Arrizabalaga. Junto a él, otra de las pioneras en esto del reporterismo que cuenta con un espacio en ‘La Gaceta olvidada’ es la mítica Margarita Landi, especializada en los sucesos. «Se recorrió España consiguiendo que la gente le contara cosas que no desvelaban ni a la policía. Le llegaron a confesar un asesinato. Al final, se ganó a pulso el mote de ‘Subinspectora Pedrito’».

Según Ayala, tampoco hay que caer en la nostalgia y en pensar aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. «No todo era perfecto, también se hacían cosas de mala calidad», explica. Bien lo sabe, pues ‘La Gaceta olvidada’ recoge varias historias llamativas de reporteros avispados (y con bastante naso) dispuestos a engañar a los lectores a cambio de unas monedas. «El ejemplo más claro fue un diario que, durante el Desastre de Annual, se inventó una corresponsalía en Melilla, cuando, en realidad, las noticias se escribían desde un café de Madrid», completa Arrizabalaga. El diario en cuestión era ‘La Voz’, y el culpable, su director, Eduardo Fajardo. Aunque en su favor habría que decir que las crónicas eran tan interesantes que logró atesorar una gran cantidad de ventas.

Hechos clave

Como no podía ser de otra forma, ‘La Gaceta olvidada’ recorre también los hechos más destacados de nuestro país a través de una infinidad de crónicas periodísticas. En sus páginas es posible hallar, por ejemplo, la historia olvidada de un héroe español que viajaba en el ‘Lusitania’ o la visita que el periodista Javier Bueno, que firmaba con el pseudónimo de Antonio Azpeitua, hizo a la guarida del Barón Rojo durante la Primera Guerra Mundial. En su momento, el corresponsal de ABC calificó aquel luga


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https://www.abc.es/archivo/abci-guardia-civil-asesino-franco-y-otras-historias-insolitas-prensa-202105310032_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.bing.com%2F

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