Un juez ha condenado a cuatro meses de cárcel y a 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad a un joven por la agresión sufrida por el comandante del puesto de la Guardia Civil de Cancienes (Corvera), al que propinó puñetazos y patadas cuando trataba de evitar su detención al ser reconocido por el agente ante las numerosas requisitorias judiciales que tenía pendientes.







