Discriminados durante su vida laboral por ser guardias civiles y cobrar menos que otros cuerpos policiales que realizan las mismas tareas y funciones y discriminados al jubilarse, en este caso, por ser hombres y negarles la Seguridad Social su derecho a percibir un complemento, el de maternidad, reconocido para ambos sexos tanto por el Tribunal de la Unión Europea como también por el Tribunal Supremo.

